conciliación

Acto de conciliación • Requisitos, trámite y pasos

48
Acto de conciliación • Requisitos, trámite y pasos
5 (100%) 1 vote[s]

Cuando se habla del acto de conciliación laboral nos referimos al procedimiento prejudicial en el que se pretende establecer un acuerdo entre las partes: empresa-trabajador. Este proceso se generaría en caso de que exista alguna inconformidad con el despido. La conciliación es una alternativa cuando despiden a un empleado pero este no está de acuerdo. Bien sea por las condiciones en las que el mismo se realiza, los motivos o los pagos que debe recibir como liquidación.

Esto sucede, generalmente, cuando el despido se considera procedente y para el trabajador no lo es sino  un procedimiento improcedente. Si buscabas toda la información referente a este tema, llegaste al sitio ideal. A continuación te daremos todos los detalles para que conozcas el tema. Así, en caso de que enfrentes una situación de este tipo, sepas cómo afrontarla.

¿Cuándo se puede intentar llegar a una conciliación?

conciliación

Según el artículo 139 de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, se podrá intentar la conciliación con arreglo a las previsiones de este Título para alcanzar un acuerdo con el fin de evitar un pleito. La utilización de este expediente para finalidades distintas de la prevista en el párrafo anterior y que suponga un manifiesto abuso de derecho o entrañe fraude de ley o procesal tendrá como consecuencia la inadmisión de plano de la petición.

El trabajador, en el caso del despido y sanción, posee 20 días hábiles para realizar todo los trámites correspondientes, en este mismo tiempo se debe presentar la demanda. Si el empleado quiere exigir el pago de salarios o desea que le reconozcan algún derecho, el plazo determinado para ello, es de un año.

¿Cuándo no se permite el acto de conciliación?

acto de conciliaciónEs posible que tengas la duda sobre cuándo no se podrá establecer el proceso de conciliación. A continuación te damos todos los detalles. Los cuales están establecidos en el artículo 139 de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, que refiere la procedencia de la conciliación. No se admitirán a trámite las peticiones de conciliación que se formulen en relación con:

  • Los juicios en que estén interesados los menores y las personas con capacidad modificada judicialmente para la libre administración de sus bienes.
  • Los juicios en que estén interesados el Estado, las Comunidades Autónomas y las demás Administraciones Públicas, Corporaciones o Instituciones de igual naturaleza.
  • El proceso de reclamación de responsabilidad civil contra jueces y magistrados.
  • En general, los que se promuevan sobre materias no susceptibles de transacción ni compromiso.

¿Quién puede asumir la competencia del acto?

Según el artículo 140 de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, será competente para conocer de los actos de conciliación el juez de paz o el secretario judicial del Juzgado de Primera Instancia o del Juzgado de lo Mercantil. Cuando se trate de materias de su competencia, del domicilio del requerido. Si no lo tuviera en territorio nacional, el de su última residencia en España. No obstante a lo anterior, si la cuantía de la petición fuera inferiorseis mil euros y no se tratara de cuestiones atribuidas a los Juzgados de lo Mercantil. La competencia corresponderá, en su caso a los jueces de paz.

Si el requerido fuere persona jurídica, será asimismo competente el del lugar del domicilio del solicitante. Siempre que en dicho lugar tenga el requerido delegación, sucursal establecimiento u oficina abierta al público o representante autorizado. Esto para actuar en nombre de la entidad debiendo acreditar dicha circunstancia.

Si tras las averiguaciones sobre el domicilio o residencia se consideran que estas fueron infructuosas o, el requerido de conciliación fuera localizado en otro partido judicial, el secretario judicial dictará decreto o el juez de paz dando por terminado el expediente. Dejando constancia de esta circunstancia y reservando al solicitante de la conciliación el derecho a promover de nuevo el expediente ante el juzgado competente. Si se suscitaren cuestiones de competencia del juzgado o de recusación del secretario judicial o juez de paz ante quien se celebre el acto de conciliación, se tendrá por intentada la comparecencia sin más trámites.

¿Cómo solicitar un acto de conciliación?

Según explica el artículo 140 de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, el que intente la conciliación presentará ante el órgano competente una solicitud por escrito en la que se consignarán los datos y circunstancias de identificación del solicitante y del requerido o requeridos de conciliación. Adicional a ello, se debe agregar el domicilio o los domicilios en que pueden ser citados, el objeto de la conciliación que se pretenda y la fecha. Debe determinar con claridad y precisión cuál es el objeto de la avenencia.

El solicitante podrá, igualmente, formular su solicitud de conciliación cumplimentando unos impresos normalizados que, a tal efecto, se hallarán a su disposición en el órgano correspondiente. Podrán acompañarse a la solicitud aquellos documentos que el solicitante considere oportunos. En los expedientes de conciliación no será preceptiva la intervención de abogado ni procurador.

¿Cuántos días dura este proceso?

El secretario judicial o juez de paz, en los cinco días hábiles siguientes a aquel en que se presente la solicitud, dictará resolución sobre su admisión y citará a los interesados. Se señalará el día y hora en que haya de tener lugar el acto de conciliación. Así lo indica el artículo 141 de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, donde se explica además, que entre la citación y el acto de conciliación deberán mediar al menos cinco días. En ningún caso podrá demorarse la celebración del acto de conciliación más de diez días desde la admisión de la solicitud.

¿Qué pasa si no me presento en el acto?

Con respecto a la comparecencia al acto de conciliación, el artículo 144 indica que, las partes deberán presentarse por sí mismas o por medio de un procurador. Siendo de aplicación las normas sobre representación recogidas en el Título I del Libro I de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Si no compareciere el solicitante ni alegare justa causa para no concurrir, se le tendrá por desistido y se archivará el expediente. El requerido podrá reclamar al solicitante la indemnización de los daños y perjuicios que su comparecencia le haya originado. Esto en caso de que el solicitante no acreditare que su incomparecencia se debió a justa causa. De la reclamación se dará traslado por cinco días al solicitante y resolverá el secretario judicial o el juez de paz, sin ulterior recurso fijando en su caso, la indemnización que corresponda.

Si el requerido de conciliación no compareciere ni alegare justa causa para no concurrir, se pondrá fin al acto. En este sentido se tramitará la conciliación por intentada a todos los efectos legales. Si, siendo varios los requeridos, concurriese solo alguno de ellos, se celebrará con él el acto y se tendrá por intentada la conciliación en cuanto a los restantes. Si el secretario judicial o el juez de paz, en su caso, considerase acreditada la justa causa alegada por el solicitante o requerido para no concurrir, se señalará nuevo día y hora para la celebración del acto de conciliación en el plazo de los cinco días siguientes a la decisión de suspender el acto.

¿Qué ocurre en el acto de conciliación?

En el acto de conciliación el solicitando tendrá la oportunidad de exponer su reclamo e inconformidad basándose en sus fundamentos y pruebas. A su vez, el requerido tendrá tiempo para responder lo que crea conveniente y sustentarlo -inclusive- con documentos que validen sus alegaciones. Todo lo que se decida o acuerde en este acto, se hace constar detalladamente en un acta que debe ser firmada por los comparecientes. El desarrollo de la comparecencia se registrará, si fuera posible, en soporte apto para la grabación y reproducción del sonido y de la imagen, de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, según explica el artículo 145.

¿Cómo puede finalizar el acto de conciliación?

Es importante mencionar que las partes podrán solicitar testimonio del acta que ponga fin al acto de conciliación y los gastos que ocasionare serán de cuenta del que lo hubiere promovido. La consulta que genera más interrogantes es sobre cómo podría finalizar este acto, pues existen cuatro formas:

  • Desistimiento: Se genera cuando el demandante no acude o quiere retirar la papeleta presentada. Si el empleado aún tiene tiempo para reclamar, puede empezar el proceso nuevamente.
  • Con avenencia: Sucede cuando las partes llegan a un acuerdo.
  • Sin avenencia: Ocurre cuando, a pesar de que la empresa acude al acto, no se llega a ninguna negociación o acuerdo.
  • Sin efecto: Se da por finalizado el acto de esta forma, cuando la empresa no comparece.

¿Puede anularse la conciliación?

Con respecto a la acción de nulidad, el artículo 148 de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria explica lo que para cancelar el acto de conciliación se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Contra lo convenido en el acto de conciliación solo podrá ejercitarse la acción de nulidad por las causas que invalidan los contratos.
  2. La demanda ejercitando dicha acción deberá interponerse en un plazo de quince días desde que se celebró la conciliación ante el tribunal competente y se sustanciará por los trámites del juicio que corresponda a su materia o cuantía.
  3. Acreditado el ejercicio de la acción de nulidad, quedará en suspenso la ejecución de lo convenido en el acto de conciliación hasta que se resuelva definitivamente sobre la acción ejercitada.

Esperamos haber despejado todas tus dudas sobre el acto de conciliación. Sugerimos que, en caso de que tengas dudas, te comuniques con un representante legal del ámbito laboral para que te brinde toda la orientación necesaria sobre este tema.



Soy licenciado en Derecho desde el año 2005. Desde entonces he desarrollado mi actividad profesional en el despacho de Loustau Abogados. Especializado en la defensa de las administraciones públicas así como en la de los intereses particulares. En la jurisdicción penal, especializado en la defensa de delitos de la más variada índole, desde los delitos contra las personas hasta los relacionados con el patrimonio y los económicos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: El Contenido esta protegido !!