Asociaciones para reclamar clausula suelo

en muchos casos” las cláusulas suelo – málaga 24h tv

Desde la crisis financiera del verano de 2007, los bancos españoles han vivido permanentemente en el ojo del huracán. El fuerte desplome del valor de los activos inmobiliarios provocó enormes pérdidas en la gran mayoría de ellos, lo que llevó al posterior rescate financiado por la UE de un importe total de unos 39.500 millones de euros, que pretendía sanear los balances del sector bancario.

Sin embargo, la tormenta no ha terminado para los bancos. Además de hacer frente a la dolorosa resaca provocada por la burbuja inmobiliaria, otro grave problema amenaza al sector bancario, consistente en la posible invalidación por parte de los tribunales civiles de las denominadas cláusulas suelo incluidas en los préstamos a la vivienda garantizados mediante hipotecas.

Los españoles están muy interesados en tener su “propio castillo”. Según las estadísticas oficiales, la propiedad de la vivienda se sitúa en torno al 83%, mientras que sólo el 17% alquila su vivienda. Esta afición a la propiedad, que tiene causas ancestrales demasiado largas para ser explicadas en este artículo, ha provocado a su vez una gran demanda de crédito y una exposición muy importante de los bancos españoles al sector inmobiliario. Además, entre 1996 y 2007, los bancos entraron en una especie de “fools race” para ganar participación en el mercado, ofreciendo tipos de interés cada vez más bajos (que normalmente estaban indexados al EURIBOR más un margen que se iba estrechando día a día).

historias de guerra con browne greene: juicio contra la policía de los ángeles, la, big

¿Tiene un préstamo hipotecario? ¿Supervisa cuándo se reajusta su tipo de interés? ¿Ha comprobado el resultado de este reajuste y se ha dado cuenta de que últimamente, a pesar de los bajos tipos de interés del mercado, el tipo de su hipoteca tiene un suelo y no baja de él?

Si es así, tienes una “cláusula suelo”. Tal vez ya lo sabías, pero algunas personas no son conscientes de ello. En cualquier caso, la diferencia entre los intereses que pagarías si no se aplicara la cláusula suelo y lo que efectivamente estás pagando, puede suponer, al final, una cantidad bastante considerable.

El 9 de mayo de 2013, el Tribunal Supremo español dictó su primera sentencia anulando las cláusulas suelo de las hipotecas. Esto fue en respuesta a un recurso judicial presentado por AUSBANC (la Asociación Española de Consumidores de Bancos) contra los bancos y cajas españoles BBVA, Cajas Rurales Unidas, S.C.C. y NCG Banco S.A.U.

Los antecedentes de este caso, la sentencia y su seguimiento, han tenido una enorme repercusión en la prensa, aunque, como suele ocurrir, la información de la prensa puede causar confusión al profano, no versado en derecho, y puede crear expectativas, no siempre basadas en la realidad.

cómo pueden los consumidores detectar el moho en sus paredes

Hoy, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha declarado que la decisión de la sentencia del Tribunal Supremo español celebrada el 9 de mayo de 2013 era limitada, y que las condiciones e incluso el uso de la sentencia eran injustos.

La sentencia no sólo ofrecía una protección incompleta e insuficiente a los consumidores, sino que también limitaba la cantidad que los clientes podían reclamar al intentar recuperar el dinero pagado, en relación con las hipotecas pagadas de más. Básicamente, eso significaba que los afectados por la cláusula suelo sólo podían reclamar el dinero pagado de más a partir del 9 de mayo de 2013, independientemente de que hubieran pagado más antes de esa fecha.

Esta nueva sentencia supone un giro total y significará que los bancos tendrán que devolver ahora (hasta el último euro) todo el dinero pagado por los clientes desde la fecha en que se produjo el pago en exceso, y no desde el 9 de mayo de 2013.

Supone una clara victoria de los clientes y consumidores frente a los bancos. Según el informe del Banco de España, los bancos tendrán que devolver cerca de 7.500 millones de euros a todos los clientes que se han visto afectados.

gastos hipotecarios que puede reclamar

La cláusula suelo es una limitación a la bajada del tipo de interés del préstamo hipotecario español con tipo de interés variable. El término “cláusula suelo” no figura en la escritura de la hipoteca, pero sí en el texto, que define su alcance. Por esta razón hay mucha gente que no sabía (o no sabe) que firmó esta cláusula.

La mayoría de los préstamos hipotecarios que se contratan en España tienen un tipo de interés establecido en base a un tipo de referencia, especialmente el Euribor, aunque también se utilizan otros tipos como el IRS (Interest Rate Swap) o el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) y el diferencial, que varía en función de la entidad bancaria.

Así, se sabe que un “suelo hipotecario” fija un porcentaje mínimo aunque el tipo surgido del agregado del Euribor y el diferencial sea inferior. En ocasiones, además del suelo se aplica un “techo hipotecario”. Se trata de un interés máximo a pagar que normalmente es muy superior a las cifras habituales del mercado. Por ejemplo, un préstamo hipotecario puede tener un “techo” del 12% mientras que el valor del Euribor nunca ha superado el 5% en España.

Ir arriba