Quien paga el rescate de los bancos

Rescate bancario 2020

Kimberly Amadeo es una experta en economía e inversión en Estados Unidos y el mundo, con más de 20 años de experiencia en análisis económico y estrategia empresarial. Es la presidenta del sitio web económico World Money Watch. Como escritora de The Balance, Kimberly ofrece una visión del estado de la economía actual, así como de los acontecimientos pasados que han tenido un impacto duradero.

Eric es un corredor de seguros independiente debidamente autorizado en seguros de vida, salud, propiedad y accidentes.  Ha trabajado más de 13 años en trabajos de contabilidad pública y privada y más de cuatro años con licencia como productor de seguros.  Su experiencia en contabilidad fiscal ha servido como una base sólida para apoyar su actual libro de negocios.

El 3 de octubre de 2008, el presidente George W. Bush firmó la Ley de Estabilización Económica de Emergencia (EESA) de 2008, por valor de 700.000 millones de dólares, después de que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, pidiera al Congreso que aprobara un rescate para comprar valores respaldados por hipotecas que estaban en peligro de impago. Con ello, Paulson quería sacar estas deudas de los libros de los bancos, los fondos de cobertura y los fondos de pensiones que las tenían. Su objetivo era renovar la confianza en el funcionamiento del sistema bancario mundial y poner fin a la crisis financiera.

Rescate gubernamental 2021

El verano pasado, el columnista del Washington Post “Fact-checker”, Glenn Kessler, escribió que el plan “Medicare for All”, favorecido por el senador Bernie Sanders (I-VT), haría que los “proveedores” se enfrentaran a un “recorte inmediato del 40% en sus pagos”. El artículo fue rápidamente enmendado para reflejar que los recortes sólo se referían a los pagos de los seguros privados, dejando a los beneficiarios de Medicare intactos. Unos días más tarde, Kessler repetiría -y posteriormente volvería a corregir- el mismo error.

En cuanto a la cuestión de si alguien fue a la cárcel por delitos relacionados con la crisis, Kessler tiene razón en que un ejecutivo, Kareem Serageldin, fue condenado a 30 meses por delitos que podrían interpretarse como una contribución al accidente. El hecho de que su caso tuviera lugar en 2013, mucho después de que periodistas como Gretchen Morgensen, Louise Story y yo mismo hiciéramos ruido sobre la llamativa ausencia de procesamientos, no viene al caso. Serageldin sí fue procesado por sobrevalorar bonos hipotecarios, y aunque no era uno de los actores importantes del escándalo ni mucho menos, tenía un título que técnicamente se podría llamar “importante”.

Qué bancos fueron rescatados en 2008

En su informe anual sobre los servicios públicos, el C&AG incluyó un capítulo sobre el coste de las llamadas medidas de estabilización bancaria adoptadas en la última década. Se trata de los fondos de rescate aportados por los contribuyentes tras el crack de 2008.

El coste total de estos rescates -que comenzaron en 2009 y abarcaron a AIB, Anglo Irish Bank, Bank of Ireland, EBS (ahora parte de AIB), Irish Life & Permanent (desde que se separó en Irish Life y Permanent TSB) e Irish Nationwide Building Society- ascendió a 64.000 millones de euros.

El coste del servicio de la deuda asciende a entre 1.100 y 1.300 millones de euros al año. Incluso en este entorno de bajos tipos de interés. El C&AG lo cifra en 420 millones de euros por cada punto porcentual que el Estado paga por su deuda.

El IBRC -la rama del antiguo Anglo Irish Bank y la Irish Nationwide Building Society- sigue costándonos 800 millones de euros al año en costes de servicio de la deuda. Y se liquidó en 2013, aunque el proceso de liquidación sigue en marcha mientras Kieran Wallace y Eamonn Richardson de KPMG atan varios cabos sueltos y litigios.

De dónde procede el dinero del rescate de 2008

– Agencias de calificación – Las agencias de calificación como Standard and Poor’s están pagadas por los bancos (lo que supone un conflicto de intereses) y tienen una enorme influencia en la calificación de los valores. Durante la burbuja inmobiliaria, las agencias de calificación siguieron dando calificaciones de triple AAA a las hipotecas tóxicas. El Departamento de Justicia quiere que Standard and Poor’s le devuelva 5.000 millones de dólares por su participación en la falsificación de calificaciones.

– Blanqueo de dinero – Se ha demostrado que la división americana del banco HSBC blanqueó dinero para los cárteles mexicanos de la droga por valor de 881.000 millones de dólares, según el Departamento de Justicia. La sanción a este banco por corrupción flagrante fue de 1.900 millones de dólares y el New York Times se lamenta de que el HSBC era demasiado grande para acusarlo. Nadie va a la cárcel en un momento en el que a un negro desempleado le caen 10 años por robar en un minute mart.

– Apostar en contra – Tanto JP Morgan Chase como Goldman Sachs trabajaron con fondos de cobertura para apostar en contra de las hipotecas tóxicas después de que comenzara la crisis. Ganaron dinero vendiendo en corto la catástrofe financiera que habían creado. JP Morgan fue multado con 296,9 millones de dólares y Goldman Sachs con 550 millones de dólares por sus acciones.

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